Somos abogados de familia y estamos en Bilbao, a tu lado para asesorarte

¿Divorcio o separación?

Es la primera pregunta que realiza un cliente al llegar al Despacho. Y, también es lo primero que toda persona que está pensando en poner fin a su matrimonio tiene que saber. La separación supone un cese temporal de la convivencia y es para cónyuges que no tienen aún claro su futuro sentimental. El divorcio supone la disolución del matrimonio y permite a los cónyuges volver a casarse. En la actualidad, casi el 99% de las rupturas de matrimonios, son Divorcios.

¿Divorcio o separación?

¿Divorcio o separación?

Es la primera pregunta que realiza un cliente al llegar al Despacho. Y, también es lo primero que toda persona que está pensando en poner fin a su matrimonio tiene que saber. La separación supone un cese temporal de la convivencia y es para cónyuges que no tienen aún claro su futuro sentimental. El divorcio supone la disolución del matrimonio y permite a los cónyuges volver a casarse. En la actualidad, casi el 99% de las rupturas de matrimonios, son Divorcios.

Divorcio de mutuo acuerdo o Divorcio contencioso

Lo mejor sería que todos los Divorcios pudieran tramitarse de mutuo acuerdo pero, en ocasiones, no es posible. ¿Cuándo? En los casos en las que las posiciones están muy enfrentadas y no pueden encontrar puntos de entendimiento. Por ejemplo, si uno de los progenitores solicita una custodia compartida y el otro se opone, es evidente que el Divorcio no se va a poder gestionar de mutuo acuerdo.

Si el divorcio se tramita de mutuo acuerdo, los cónyuges deben firmar un documento que se denomina Convenio Regulador de Divorcio, que recogerá los pactos relativos a la custodia de los hijos, las pensiones de alimentos y el uso de la vivienda familiar. Nuestros abogados de divorcios de Bilbao, con amplia experiencia en la tramitación de rupturas, saben identificar cuándo un divorcio puede tramitarse o no de forma amistosa.

Si, por el contrario, el divorcio tiene que desarrollarse de forma contenciosa, se presentará una Demanda y se celebrará un juicio, a fin de que sea el juez de familia competente quien decida sobre las medidas personales y económicas que van a regir tras el Divorcio.

Divorcio exprés

Se denomina “exprés” a la separación o divorcio que se tramita de mutuo acuerdo entre los cónyuges. Generalmente, se trata de parejas jóvenes y sin hijos, ni bienes; que llevan más de tres meses casados y que quieren romper sin conflictos. El trámite es sencillo, puesto que, tras la firma del Convenio Regulador de Divorcio, ambos cónyuges lo ratificarán en el Juzgado y se dictará Sentencia de Divorcio por parte del juez, sin necesidad de realizar ningún trámite adicional.

Preguntas frecuentes

En primer lugar, resulta imprescindible buscar un abogado especialista en la gestión de procesos de separación y divorcio. Como segundo paso, hay que tener muy claros los objetivos a nivel de custodias, pensiones, vivienda,… Y, sobre todo, es imprescindible dejarse asesorar por el abogado escogido, dado que los procedimientos de Derecho de Familia requieren de mucha planificación y paciencia.

El Divorcio se solicita presentando una Demanda de Divorcio. Frente a dicha Demanda, el otro cónyuge presentará sus alegaciones a través de una Contestación y, finalmente, se celebrará un juicio. En ocasiones, no obstante, se celebran dos vistas, dado que puede resultar urgente la adopción de medidas provisionales mientras se tramita el proceso de Divorcio (pensemos, por ejemplo, que debe decidirse quién reside provisionalmente en la vivienda familiar.

Los Honorarios de un Divorcio varían dependiendo de la complejidad del mismo. No es lo mismo un divorcio de mutuo acuerdo que un divorcio contencioso; ni un divorcio en el que se discute la custodia de un hijo u otro en el que se divide un gran patrimonio. En un proceso de Divorcio no solo interviene un abogado, sino que también hay que contratar a un procurador. Además, si se dividen bienes, los cónyuges también tendrán que sufragar gastos notariales y/o registrales.

Los documentos necesarios para iniciar un proceso de Divorcio son: el certificado de matrimonio, los certificados de nacimiento de los hijos comunes del matrimonio y el certificado de empadronamiento de la unidad familiar. También hay que otorgar un Poder General para Pleitos, para que el procurador pueda representar en el Juzgado al cliente.